Descubra cómo el estrés térmico afecta el consumo de alimento y la producción de leche de las vacas lecheras. Conozca los resultados de nuestra investigación y las estrategias de mitigación para contrarrestar estos efectos.
¿Quién hubiera pensado que las condiciones climáticas podrían tener un efecto tan profundo en nuestro suministro de lácteos? Resulta que el estrés térmico puede tener un impacto significativo en la producción lechera, reduciendo el consumo de alimento y... la producción de leche En las vacas. Esto también podría provocar cambios en la composición de la leche y la eficiencia alimenticia. Sin embargo, los datos que examinan estos efectos en diversos niveles de estrés térmico y en diferentes poblaciones de vacas involucradas en estudios sobre estrés térmico son limitados.
Para esclarecer este tema, nuestra investigación tuvo dos objetivos principales. El primero fue evaluar los efectos del estrés térmico en el consumo de materia seca (CMS), la leche corregida por energía (LEC), la composición de la leche y eficiencia alimenticia (kg de materia seca/kg de materia seca). El segundo objetivo fue profundizar en la relación entre estos efectos y las intervenciones contra el estrés térmico, así como en las características individuales de los animales. Para este estudio, utilizamos enfoques metaanalíticos.
Finalmente, los datos de 31 estudios, que dieron como resultado 34 ensayos, cumplieron con los criterios de inclusión, lo que nos proporcionó una amplia base de datos para el análisis. Los resultados mostraron que el estrés térmico redujo el CMS, la ECM y la concentración de proteína láctea. Sin embargo, curiosamente, no alteró significativamente la concentración de grasa láctea ni la eficiencia alimenticia.
En el ámbito de la evaluación estadística, una metarregresión confirmó estos hallazgos. Las reducciones en el DMI y el ECM se relacionaron con el aumento del índice de temperatura y humedad (ITH). Durante los períodos de estrés por calor, por cada unidad de aumento en THI, DMI y ECM disminuyeron en 4.13% y 3.25%, respectivamente, en las vacas de mitad de lactancia.
Nuestros modelos de regresión también revelaron una interacción significativa entre el THI y la etapa de lactancia. Este componente interactivo ayudó a explicar las variaciones sustanciales en la magnitud del efecto del DMI y la ECM. Concluimos que comprender estas relaciones y cómo las características individuales de los animales interactúan con los efectos del estrés térmico justifica una mayor investigación.
Nuestros hallazgos demuestran claramente que el estrés térmico puede reducir considerablemente la productividad. Esto trasciende el ámbito académico y señala la necesidad imperiosa de implementar estrategias de mitigación en los rebaños sometidos a estrés térmico.
Más información: https://doi.org/10.3168/jds.2023-24059
