Descubra estrategias cruciales para criar terneros sanos, minimizar la mortalidad y mejorar el crecimiento. Domine las técnicas para maximizar la alimentación con calostro y leche para criar terneros robustos.

Un buen rebaño lechero depende de terneros sanos y criados. A pesar de los desafíos de la crianza temprana de terneros, los casos de éxito de una investigación alemana en granjas lecheras, donde se redujo la tasa de pérdida de terneros en un 17 % mediante una crianza temprana eficaz, inspiran confianza en el potencial de mejora.
La alta mortalidad y las enfermedades de los terneros comprometen la salud del rebaño y el bienestar animal. El desarrollo de vacas lecheras eficientes depende de priorizar la salud de los terneros antes del destete. Este camino comienza en las primeras semanas y meses de vida del ternero.
La base de una buena vaca lechera es un ternero predestete en buenas condiciones. Desde la importancia del calostro hasta la implementación de programas intensivos de alimentación con leche, su papel en la crianza de terneros sanos es crucial. Cada paso que da tiene como objetivo reducir los riesgos para la salud y aumentar las posibilidades de desarrollo. ¿Quiere saber más? Analicemos las mejores técnicas para producir terneros musculosos y sanos.
El líquido que salva vidas: el calostro como primera línea de defensa
La inmunidad temprana de un ternero depende del calostro, la primera leche que produce la madre tras el parto. Este es rico en inmunoglobulinas como la IgG, que protegen contra enfermedades y reducen las tasas de mortalidad.
Utilizando las “4 reglas de oro” de la alimentación con calostro:
- Alimente con calostro seis horas después del parto para una mejor absorción de la inmunoglobulina.
- De tres a cuatro litros ayudarán a garantizar suficientes inmunoglobulinas.
- Asegúrese de que el calostro tenga niveles de IgG superiores a 50 g/L.
- Mantener un nivel bacteriano inferior a 100,000 UFC/mL ayuda a evitar enfermedades.
El polvo de calostro de alta calidad, las vitaminas y los probióticos fortalecen la salud y la inmunidad al fortificar el calostro, promoviendo una mejor salud y desarrollo intestinal.
Más allá de las inmunoglobulinas: los beneficios multidimensionales del calostro
Además de la función vital de las inmunoglobulinas en el calostro, otros elementos influyen significativamente en el crecimiento y la salud temprana del ternero. Los prebióticos, ingredientes alimenticios no digeribles que promueven el crecimiento de microorganismos beneficiosos en el intestino, ayudan a que las bacterias beneficiosas del estómago prosperen y a crear una flora intestinal saludable. Al exponer antígenos y desencadenar reacciones, los leucocitos (también conocidos como glóbulos blancos) ofrecen inmunidad pasiva y protegen contra infecciones, contribuyendo así al desarrollo del sistema inmunitario del ternero.
El desarrollo intestinal, que se refiere al crecimiento y la maduración intestinal, depende fundamentalmente de hormonas de crecimiento como los factores de crecimiento similares a la insulina (IGF) y el factor de crecimiento transformante beta (TGF-β). Estos favorecen el desarrollo de las células intestinales y ayudan a crear una barrera intestinal robusta, lo que favorece la reparación y el mantenimiento del revestimiento intestinal para una adecuada absorción de nutrientes.
Esenciales para su desarrollo y bienestar general, estos elementos aumentan significativamente la capacidad del ternero para resistir infecciones y mantener la salud intestinal. Tenga la seguridad de que la inigualable relevancia del calostro en la crianza de terneros se ve reforzada por el impacto combinado de oligosacáridos, leucocitos y factores de crecimiento presentes en el calostro, lo que sienta las bases para una vida plena y saludable.
De las presiones económicas a las innovaciones nutricionales: La evolución de las prácticas de alimentación de los terneros
Históricamente, las limitaciones económicas afectaban las prácticas de nutrición de los terneros, lo que resultaba en programas de alimentación con leche limitados, diseñados para ahorrar costos. Este enfoque a menudo sacrificaba el desarrollo y la salud, lo que requería reducir la leche o el sustituto de leche a aproximadamente el 10 % del peso diario del ternero.
Las técnicas modernas priorizan la alimentación ad libitum, un método que permite a los terneros comer cuanto deseen, hasta el 20 % de su peso corporal al día. Este enfoque permite aumentos de peso diarios de más de un kilogramo, lo que fomenta un desarrollo vigoroso y el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Para este enfoque, es fundamental proporcionar suficiente energía y una proporción proteína-energía equilibrada para un crecimiento óptimo.
El cambio de programas de alimentación limitada a intensiva prioriza la salud, el desarrollo y la producción a largo plazo de los terneros lecheros, garantizando una buena base para su futuro éxito como vacas lecheras.
El cambio de paradigma moderno: Equilibrar la energía y las proteínas en la nutrición de los terneros para un crecimiento óptimo
Hoy en día, la nutrición de los terneros se centra en equilibrar las necesidades proteicas con las calorías para favorecer su desarrollo y crecimiento. Los terneros necesitan una ingesta constante de energía metabolizable para un buen aumento de peso, necesario para la futura producción de vacas lecheras.
La proporción proteína-caloría es vital para el desarrollo de tejido magro. La proteína contribuye al crecimiento de órganos y músculos y previene la acumulación de grasa. Los planes de alimentación actuales, que incluyen casi 8 litros de leche o más de 1.2 kg de sustituto de leche en polvo al día, ilustran este enfoque integral. Estas estrategias garantizan que los terneros obtengan los nutrientes necesarios para un desarrollo vigoroso, a diferencia de los enfoques de alimentación limitados.
La proteína láctea de alta calidad es vital, especialmente considerando el alto contenido de leche desnatada. Si bien se han investigado otras proteínas, como las vegetales y el suero de leche, su eficacia podría ser mayor. Las proteínas vegetales, como la proteína de trigo hidrolizada, muestran potencial al combinarse con leche desnatada en polvo, lo que permite planes de alimentación más flexibles.
Intensidad de la alimentación y calidad de las proteínas: una nueva era en la nutrición de los terneros
La calidad de la proteína en los sustitutos de la leche se vuelve crucial a medida que aumenta la intensidad de la alimentación. Las proteínas derivadas de la leche, incluidas las presentes en la leche desnatada, se recomiendan por su excepcional digestibilidad y su equilibrada composición de aminoácidos, que se ajusta a las necesidades dietéticas de los terneros jóvenes. Estudios preliminares revelaron que las proteínas vegetales, como la soja, causaban dificultades digestivas, lo que resultaba en un desarrollo y una salud deficientes.
Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado mejoras en la composición de las proteínas vegetales, aumentando su viabilidad al descomponer las proteínas hidrolizadas, como la proteína de trigo, en péptidos más pequeños, lo que mejora la digestión y la absorción. Estas proteínas equilibran el costo y la nutrición para promover el desarrollo y la salud al mismo nivel que las proteínas lácteas convencionales.
Revolucionando la crianza de terneros: el impacto integral de los protocolos de alimentación con leche de alta calidad
Los programas de alimentación con leche de alta calidad han transformado la crianza de terneros al mejorar las tasas de crecimiento, el desarrollo de los órganos y la respuesta inmunológica. La administración temprana y suficiente de alimento tras una alimentación con leche intensiva mejora significativamente la salud y el vigor de los terneros.
Una tasa de crecimiento acelerada, no solo en peso, sino también en la composición corporal ideal, incluyendo el desarrollo de tejido magro y el desarrollo adecuado de los órganos, es una ventaja crucial de la alimentación intensiva con leche. Estudios en terneros con dietas extensivas con leche revelan que sus sistemas gastrointestinal, cardiovascular y musculoesquelético son más robustos que los de aquellos con dietas limitadas.
Además, el consumo regular de leche favorece la respuesta inmunitaria. Una alimentación temprana adecuada contribuye a la maduración y el funcionamiento óptimo del sistema inmunitario. Una dieta láctea enriquecida reduce la susceptibilidad a infecciones y enfermedades, y favorece el crecimiento del epitelio intestinal y del sistema inmunitario de la mucosa. Un sistema inmunitario intestinal bien alimentado combate la diarrea, una de las principales causas de morbilidad y muerte en terneros recién nacidos.
Además, la ingesta de leche, esencial para el desarrollo del revestimiento intestinal, garantiza el desarrollo de sus propiedades inmunológicas. Las fórmulas lácteas fortificadas, que a menudo contienen ácidos orgánicos y probióticos, ayudan a mantener la salud de la flora intestinal. Esto aumenta la resistencia a las enfermedades, además de favorecer la absorción de nutrientes y aumentar la eficiencia digestiva.
Las técnicas de alimentación intensiva con leche proporcionan una estrategia integral para la salud de los terneros, fomentando un desarrollo más rápido, una mejor formación de órganos y una excelente inmunidad. Estos métodos demuestran la necesidad de una nutrición temprana para el bienestar y el rendimiento animal a largo plazo, a medida que se pasa de la minimización de costos a la salud y productividad integrales.
Lo más importante es...
Iniciar un régimen de alimentación intensiva con leche desde el nacimiento ofrece varias ventajas. Los animales jóvenes más fuertes se obtienen gracias a un mejor desarrollo posnatal que promueve y a la ayuda contra problemas de salud. Una mejor ingesta de calostro y una alimentación adecuada con sustitutos de leche mejoran el crecimiento intestinal y la inmunidad, reduciendo así la diarrea en las fases neonatal y predestete. Un buen manejo temprano de la alimentación también aumenta el rendimiento de las vacas lecheras a lo largo de su vida, lo que subraya la necesidad de una ganadería lechera moderna.
Puntos clave:
- La fase inicial de crianza de los terneros es crítica, con tasas de mortalidad de hasta el 17% durante los primeros seis meses en algunas regiones.
- La alimentación con calostro debe seguir las “4 reglas de oro”: rapidez, cantidad, calidad y limpieza para garantizar una adecuada transferencia de inmunidad.
- La administración de calostro dentro de las seis horas posteriores al nacimiento y en volúmenes adecuados (3-4 L) reduce significativamente el riesgo de enfermedad y mortalidad.
- Un cambio de una alimentación restrictiva con leche a una alimentación ad libitum puede conducir a mejores tasas de crecimiento y mayores ganancias diarias de peso en los terneros.
- Las estrategias de alimentación modernas se centran en equilibrar la ingesta de energía y proteínas para lograr un crecimiento óptimo del tejido magro y la salud general.
- La calidad de los sustitutos de la leche es esencial, con énfasis en un alto contenido de leche desnatada y fuentes mejoradas de proteínas vegetales.
- Los programas intensivos de alimentación con leche apoyan el desarrollo del sistema inmunológico intestinal y protegen contra las enfermedades neonatales.
- Una nutrición temprana adecuada influye no sólo en la salud de los terneros sino también en el rendimiento de las vacas lecheras a lo largo de su vida.
